Me gusta definirme como un espíritu artístico que busca la belleza natural mediante la creatividad y expresión personalizada. Desde bien pequeña ya daba muestras de mi creatividad imperante dibujando rostros en lugar de garabatos, escribiendo textos antes de los 10, y moviendo incansablemente los objetos de mi alrededor buscando la armonía del espacio.

La fotografía llegó a mi vida por casualidad. El estímulo y la inmediatez que me ofrecía me enganchó enseguida, favoreciendo el aprendizaje autodidacta que me caracteriza.

En la universidad me di cuenta que era incapaz de escoger una única vertiente, así que son varias las formas que tengo de crear y comunicar, todas unidas por la búsqueda de la esencia e inspiración.

El arte y el aprendizaje son un importante alimento para mi existencia, así como la naturaleza y su poesía.

berta.fa